Foto: khamenei.ir, CC BY 4.0, via Wikimedia Commons
Un consejero del líder supremo de Irán, Mohammad Mokhber, calificó la influencia sobre la estratégica vía marítima como un activo de enorme poder geopolítico, en un contexto de elevada tensión en la región. En un pronunciamiento que subraya la persistente tensión en Medio Oriente, Mohammad Mokhber, un influyente asesor del líder supremo de Irán, comparó el control del estratégico Estrecho de Ormuz con poseer una «bomba atómica». La declaración resalta la importancia geopolítica que Teherán atribuye a esta crucial vía marítima.
«Hemos descuidado durante años el privilegio del Estrecho de Ormuz. El Estrecho de Ormuz representa una oportunidad tan valiosa como una bomba atómica», afirmó Mokhber en un video difundido por la agencia iraní Mehr el 8 de mayo de 2026.
La afirmación se produce en un contexto de elevada inestabilidad regional. A finales de febrero de 2026, ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenaron una escalada que llevó a Teherán a cerrar el estrecho, una ruta vital para el comercio global de hidrocarburos.
El corazón del comercio petrolero mundial
El Estrecho de Ormuz es un paso geográfico indispensable para el suministro energético global. Por esta vía, de apenas 39 kilómetros en su punto más angosto, transita aproximadamente el 20% del petróleo y cerca del 25% del gas natural licuado (GNL) comercializado por mar en el mundo.
Este flujo equivale a unos 20 millones de barriles diarios de crudo, destinados principalmente a mercados asiáticos clave como China, India, Japón y Corea del Sur. La interrupción del tránsito tiene un impacto directo y severo en la economía global. El control sobre esta ruta ha sido un pilar en la doctrina de seguridad de Irán, que ha utilizado la amenaza de cierre como herramienta de disuasión en periodos de alta tensión o sanciones internacionales.
Historia de confrontaciones y bloqueo reciente
Las tensiones en el estrecho no son nuevas. Durante la Guerra Irán-Irak (1980-1988), en el episodio conocido como la «Guerra de los Tanqueros», ambas naciones atacaron buques petroleros. Sin embargo, Irán nunca implementó un cierre total debido a su propia dependencia de la ruta para exportar su petróleo.
La situación actual es diferente. Tras los ataques de febrero de 2026, la Guardia Revolucionaria de Irán impuso un bloqueo de facto, deteniendo casi por completo la navegación. Informes indican que el tráfico marítimo se desplomó hasta en un 95%. Este bloqueo ha provocado un aumento en los precios del crudo y ha obligado a Estados Unidos a incrementar sus propias exportaciones a niveles récord para compensar la caída de la oferta.
El impacto económico ha sido notable. La interrupción del suministro ha generado la mayor caída en la demanda mundial de petróleo desde la pandemia de COVID-19, debido al alza de los precios. Países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han intensificado el uso de oleoductos alternativos para sortear el bloqueo.
Vínculos con el programa nuclear
La retórica de Mokhber se entrelaza con las persistentes preocupaciones sobre el programa nuclear de Irán. A pesar de que Teherán sostiene que sus fines son pacíficos, ha continuado enriqueciendo uranio a niveles del 60%, un nivel cercano al 90% necesario para el desarrollo de armas nucleares.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha expresado su «seria preocupación» por la acumulación de uranio altamente enriquecido y la falta de acceso a ciertas instalaciones tras los recientes ataques, lo que dificulta la verificación del programa.
Un futuro incierto
La declaración de Mohammad Mokhber subraya que Irán considera su control sobre el Estrecho de Ormuz no solo como una herramienta económica, sino como un pilar de su capacidad de disuasión en una de las regiones más volátiles del mundo.
La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos, mientras se buscan vías diplomáticas para desescalar la tensión y asegurar la libre navegación. Cualquier interrupción prolongada en esta arteria comercial tendría consecuencias drásticas para la economía mundial.
Redaccion ElRadarNews
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