Guerra en Sudán: las montañas Nuba, un refugio cada vez más frágil -El Radar News
La región autogobernada lidia con una crisis humanitaria sin precedentes, acogiendo a casi 3 millones de desplazados mientras las alianzas militares complican el escenario geopolítico.
KORDOFÁN DEL SUR, SUDÁN – En el corazón de Sudán, las majestuosas colinas de las montañas Nuba se han convertido en el último y más frágil bastión de esperanza para millones. Sin embargo, este refugio autogobernado por el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-N) hoy agoniza, desbordado por una crisis humanitaria que ya es calificada como la más grave del mundo en este 2026.
Cicatrices de una guerra invisible
La brutalidad del conflicto tiene nombres propios. Hassan Koko (50), trabajador sanitario, sobrevivió en noviembre de 2025 al ataque de un dron que regresó una segunda vez para rematar a los heridos; hoy, meses después, aún lleva metal incrustado en su rodilla. En los campamentos de ramas y plástico como Umm Dulo, Fatma Eisa Kuku (76) imita el sonido de las balas que la obligaron a huir de Kadugli, mientras espera noticias de sus hermanos secuestrados. Sus historias son apenas un reflejo de los más de 150.000 muertos y 14 millones de desplazados que ha dejado la guerra desde su inicio en 2023.
La «Alianza Pragmática» y la militarización
El escenario geopolítico dio un giro drástico en febrero de 2025, cuando el SPLM-N selló una unión estratégica con las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Según la analista Jalale Getachew Birru (ACLED), este pacto busca un frente común contra el ejército oficial (SAF) bajo la promesa de un futuro sistema federal.
No obstante, esta alianza tiene un costo visible: soldados de las RSF deambulan por los mercados locales vendiendo autos y electrodomésticos saqueados en otras partes del país, mientras establecen campos de entrenamiento dentro de territorio Nuba, lo que sugiere una militarización creciente que pone en riesgo la estabilidad de la zona a largo plazo.
Cifras que desbordan y el vacío de la ayuda
La magnitud del desastre es difícil de procesar. 2.885.393 refugiados han ingresado a las zonas controladas por el SPLM-N, una cifra superior a la población de muchos países.
Tras el desmantelamiento de la USAID el año pasado por la administración de Donald Trump, los fondos internacionales han caído en picada. «Donaciones que antes eran de 2 millones de dólares, hoy apenas llegan a 200.000», denuncia Jalal Abdulkarim, coordinador humanitario regional.
Con la salida de la ONU de la capital regional y el retiro de la mayoría de las ONG internacionales, las montañas Nuba enfrentan solas un desafío de supervivencia. Sin agua, alimentos ni servicios sanitarios suficientes, el refugio que alguna vez fue seguro hoy se desvanece entre el estruendo de los drones y el silencio de la comunidad internacional.
Análisis de ElRadarNews:
La situación en Sudán demuestra que, cuando el interés geopolítico desaparece y los fondos de potencias como EE. UU. se retiran (como ocurrió con el cierre de USAID), las poblaciones más vulnerables quedan atrapadas en alianzas militares desesperadas. Lo que ocurre hoy en las montañas Nuba no es solo una crisis local; es el espejo del nuevo orden mundial donde la ayuda humanitaria ha pasado a un segundo plano.
ElRadarNews. Fuentes: [DW]
Análisis de datos de Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED).
Cifras oficiales de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el SPLM-N.
