BARCELONA – En el marco de la IV cumbre “En defensa de la democracia”, el presidente uruguayo Yamandú Orsi lanzó un duro diagnóstico sobre el orden mundial actual, asegurando que la humanidad está gastando más dinero en su propia destrucción que en cualquier otro momento de la historia. Sin embargo, más allá de sus palabras sobre el multilateralismo, la nota política la dio su intensa agenda de reuniones con los líderes del eje progresista latinoamericano, consolidando su posición dentro del bloque que encabezan Lula da Silva y Gustavo Petro.
Orsi fue tajante al señalar que el sistema internacional está fallando, especialmente para los «países pequeños» que terminan pagando el precio de las decisiones tomadas por las grandes potencias.
El discurso: «Un sistema diseñado para el desastre»
Para el mandatario uruguayo, la interdependencia no es una opción, sino el único camino para evitar un colapso global. «Este año la humanidad va a gastar más dinero en destruirse de lo que jamás ha gastado», sentenció Orsi, refiriéndose al incremento exponencial de los presupuestos de defensa en medio de los conflictos en Europa y Oriente Medio. Según su visión, el sistema internacional actual responde a intereses que ya no representan la realidad de los pueblos, y es eso, precisamente, lo que su administración busca cambiar desde los foros internacionales.
Alianzas y «Círculo de Amigos»
La cumbre no solo fue escenario de discursos, sino de una frenética actividad diplomática. Orsi mantuvo encuentros bilaterales clave:
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Con Pedro Sánchez y Claudia Sheinbaum: Analizaron el fortalecimiento de los vínculos con la Unión Europea y el «deshielo» diplomático entre España y México.
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El eje regional: El presidente uruguayo se mostró en total sintonía con Lula da Silva (Brasil), quien fue el mayor crítico del rol de la ONU en la actualidad, y Gustavo Petro (Colombia).
Esta cercanía refuerza la percepción de una Uruguay alineada estratégicamente con los gobiernos de izquierda de la región, un posicionamiento que genera tanto expectativas como críticas internas sobre la coherencia de defender la democracia en España mientras se mantienen vínculos estrechos con mandatarios cuestionados por sus prácticas autoritarias en el continente.
¿Qué significa para Uruguay?
Para Orsi, estar en Barcelona es una forma de «poner a Uruguay en el mapa» de las decisiones globales. Sin embargo, el desafío de su gobierno será traducir este «multilateralismo» en beneficios tangibles para el país, más allá de la retórica de cumbres internacionales que, según sus propios detractores, a veces ignora las realidades de las dictaduras que hambrean a sus pueblos en el vecindario cercano.
ElRadarNews
Fuentes: Presidencia de Uruguay, Agencia EFE, El País Madrid
