
Foto: via OSE
La Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) formalizaron este viernes 22 de mayo de 2026 un contrato de financiamiento estratégico. El acuerdo otorga un préstamo de 130 millones de dólares destinados a la construcción de la represa de Casupá, en el departamento de Florida.
Este proyecto de infraestructura se proyecta como una pieza clave para la seguridad hídrica de Uruguay en las próximas décadas. El objetivo primordial es fortalecer las reservas de agua dulce que abastecen al sistema metropolitano, el cual suministra el recurso a Montevideo y sus zonas aledañas.
De acuerdo con el cronograma oficial, el proceso de licitación pública se lanzará en las próximas semanas. La planificación técnica estima que las obras civiles iniciarán en el primer trimestre de 2027, con una fecha de finalización proyectada para el cierre del año 2029.
Especificaciones técnicas y capacidad operativa
La represa de Casupá se ubicará sobre el arroyo homónimo y tendrá capacidad para almacenar hasta 118 millones de metros cúbicos de agua dulce. Este volumen representa una ampliación de las reservas actuales, permitiendo una gestión más estable de la cuenca del río Santa Lucía.
La infraestructura está diseñada para ofrecer una reserva autónoma que garantice el suministro por un periodo de hasta 60 días durante sequías severas. Técnicamente, esta nueva presa ampliará las capacidades operativas actuales, brindando mayor margen de maniobra ante eventos climáticos extremos.
Esta obra busca mitigar la vulnerabilidad de la cuenca del río Santa Lucía, fuente principal de agua dulce para más de 1.7 millones de personas. La incorporación de Casupá al sistema hídrico nacional permitirá regular el caudal de manera más eficiente durante todo el año.
Antecedentes: la crisis hídrica de 2023
La decisión de avanzar con esta obra es una respuesta directa a la crisis hídrica que afectó a Uruguay durante 2023. En ese periodo, una sequía prolongada redujo las reservas de la represa de Paso Severino a niveles críticos, comprometiendo el suministro básico de la población.
Durante 70 días, las autoridades debieron suministrar agua con niveles elevados de salinidad en la zona metropolitana. Aquel evento generó preocupación social y sanitaria, subrayando la necesidad de diversificar y ampliar las fuentes de agua dulce para evitar la dependencia de una sola reserva.
El actual gobierno, encabezado por el presidente Yamandú Orsi, ha señalado que la represa de Casupá es una solución necesaria para enfrentar los desafíos del cambio climático. La administración busca evitar la repetición de escenarios críticos mediante esta inversión en infraestructura de largo plazo.
Impacto socioambiental y expropiaciones
Pese a su importancia estratégica, el proyecto mantiene un debate activo en el departamento de Florida. La construcción requiere la expropiación de aproximadamente 100 padrones rurales, lo que ha generado inquietud entre productores locales por la pérdida de tierras productivas.
Desde el ámbito ambiental, la inundación prevista afectará a más de 400 hectáreas de monte nativo. Para gestionar estos impactos, OSE ha instalado oficinas de consulta local para mantener un diálogo directo con los afectados y detallar los planes de mitigación ambiental previstos.
Las autoridades establecieron un cronograma de expropiaciones que se extenderá hasta 2028. Este esquema busca otorgar previsibilidad a los propietarios de las tierras, facilitando una transición ordenada y el pago de indemnizaciones antes de que el nivel del agua comience su ascenso.
Perspectivas para la ciudadanía
La construcción de la represa no afectará el suministro de agua actual para los habitantes de Florida o la zona metropolitana. Se prevén desvíos temporales en caminos rurales cercanos a la zona de obra a partir de 2027, los cuales serán comunicados por la intendencia local.
En los próximos meses, el Ministerio de Ambiente completará las auditorías finales sobre el impacto en la biodiversidad. Las empresas que participen en la licitación deberán presentar planes de preservación de especies autóctonas durante la fase de movimiento de suelos.
El inicio de estas obras marca un cambio en la política de gestión de recursos naturales del país. Mientras avanza la construcción, las autoridades insisten en la importancia del consumo responsable, recordando que la infraestructura es un complemento a la gestión ambiental global.
Redaccion ElRadarNews
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