Foto: Ministerio del Interior
Un rápido despliegue táctico y vigilancia estratégica permitieron a la Policía desbaratar una operación de caza ilegal. Los implicados intentaron darse a la fuga con el vehículo cargado de carne oculta y herramientas de faena.
La tranquilidad de la zona rural de Patitas se vio interrumpida tras un operativo policial que culminó con la detención y posterior condena de dos individuos dedicados a la caza furtiva. El caso, que subraya la constante lucha contra los delitos rurales y la depredación de la fauna autóctona, se originó a partir de una denuncia por invasión de propiedad privada.
Alerta y vigilancia estratégica en el entorno rural
Los hechos se desencadenaron en la madrugada del domingo 19 de abril, cuando las autoridades recibieron una alerta por la intromisión de desconocidos en un establecimiento de la zona. Al arribar al lugar de los hechos, los efectivos policiales constataron la vulneración del perímetro: daños evidentes en el alambrado y el corte deliberado del candado que aseguraba la portera principal.
Ante la inminencia del delito, el mando policial dispuso la implantación de una vigilancia estratégica y silenciosa en los puntos de acceso. La táctica dio resultados cuando los agentes avistaron a dos hombres, de 43 y 46 años, abandonando el predio a bordo de un automóvil Volkswagen Santana con matrícula brasileña.
Al recibir la voz de alto por parte de las autoridades, los sospechosos intentaron emprender la fuga, pero fueron rápidamente interceptados y reducidos por el personal actuante.
Faena oculta y municiones

La inspección minuciosa del vehículo reveló el alcance del ilícito. Los infractores habían diseñado un sistema de ocultamiento en los laterales del automóvil, donde la Policía incautó varias piezas de carne de carpincho recientemente faenada.
Junto al producto de la caza ilegal, se confiscó un arsenal de herramientas utilizadas para el desposte y la irrupción:
- Un facón de gran tamaño.
- Dos cuchillos de hoja lisa y una chaira.
- Un martillo, presuntamente empleado para destrozar las cadenas y candados del establecimiento.
El operativo no terminó en la detención. En un despliegue de rastreo, los efectivos siguieron las huellas dejadas por los infractores hasta la espesura de la costa del monte Patitas. Allí, la escena confirmó la gravedad de la depredación: se hallaron los restos de al menos tres ejemplares de carpincho, junto a 29 cartuchos percutidos de calibre .22.
Medidas sanitarias y resolución judicial
El caso fue rápidamente documentado por personal de Policía Científica, quienes realizaron el relevamiento fotográfico de la escena y las evidencias. En cumplimiento con los protocolos sanitarios y por disposición estricta de la Fiscalía, la carne incautada fue derivada a la Barrera Sanitaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para su destrucción inmediata, evitando así riesgos para la salud pública. Los teléfonos celulares, el vehículo y las municiones quedaron confiscados como elementos probatorios.
Finalmente, el viernes 22 de mayo, el Juzgado Letrado de Cuarto Turno dictó sentencia tras hacer lugar a la solicitud de formalización presentada por la Fiscalía. La Justicia determinó las siguientes penas para los involucrados:
- Primer implicado: Condenado como coautor de un delito de caza abusiva. Se le impuso una sanción económica equivalente a 15 Unidades Reajustables (U.R.).
- Segundo implicado: Condenado como autor de un delito de caza abusiva en reiteración real, sumado a un delito de tráfico interno de municiones. Su pena consistió en una multa de 15 U.R. y seis meses de prisión. Esta última fue sustituida por un régimen de libertad a prueba, el cual incluye medidas de supervisión estricta y la obligación de realizar trabajo comunitario.
Redaccion ElRadarNews






