Foto: Contando Estrelas de Vigo, España / Spain, CC BY-SA 2.0
La Guardia Civil española detuvo al mercante Arconian en aguas internacionales del océano Atlántico, cerca de la costa de Dakhla, en el Sahara Occidental, e incautó entre 30 y 45 toneladas de cocaína distribuidas en las bodegas del buque. Las estimaciones preliminares ubican la operación como la mayor incautación de cocaína de la historia de España y una de las más grandes registradas a nivel internacional.
Fueron detenidos los 23 tripulantes del barco, cuya dotación era mayoritariamente de nacionalidad filipina y angoleña. El buque navegaba bajo bandera de Comoras y había zarpado de Freetown, Sierra Leona, el 22 de abril con destino declarado a Bengasi, Libia. Los investigadores sostienen que ese destino era una cobertura y que el cargamento estaba previsto para ser trasvasado a embarcaciones menores en alta mar antes de entrar a puertos europeos. El buque fue escoltado al puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
El caso está bajo secreto de sumario ordenado por la Audiencia Nacional. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, describió el decomiso como «uno de los alijos más importantes en la historia no solo de España, sino a nivel internacional».
Las rutas del narcotráfico atlántico hacia Europa
El Atlántico se ha consolidado en la última década como la principal ruta de tránsito de la cocaína latinoamericana hacia Europa. La droga llega primero a costas africanas —especialmente de África occidental— y desde allí es redistribuida hacia el continente a través de España, Portugal y los Países Bajos.
España ocupa un lugar central en esa cadena logística por su posición geográfica, su extensa costa, el alto volumen de tráfico marítimo en sus aguas y los vínculos lingüísticos y comerciales con América Latina. Los puertos de Algeciras, Valencia y las islas Canarias son puntos críticos.
A modo de comparación: la mayor incautación anterior registrada en España fue de 13 toneladas, halladas en Algeciras en 2024. En enero de 2026, otro operativo en el Atlántico había capturado cerca de 10 toneladas.
Una señal para las redes criminales, con alcance limitado
Una carga de entre 30 y 45 toneladas de cocaína representa, en el mercado mayorista europeo, un valor estimado de entre 900 millones y 1.800 millones de euros, según la pureza y el tramo de venta. La pérdida de un cargamento de esa magnitud tiene impacto directo sobre las organizaciones responsables.
Sin embargo, los analistas del crimen organizado señalan que estos golpes, aunque significativos, no desmantelan por sí solos las redes de narcotráfico. Las organizaciones tienen capacidad de recuperación y diversifican rutas con rapidez. La investigación a partir de los 23 detenidos será clave para determinar si es posible escalar hacia los niveles superiores de la cadena de mando.
La coordinación con Europol y la DEA estadounidense será determinante en los próximos pasos judiciales.
ElRadarNews
Fuente: https://bbc.in/4d7Q0PW